LOS 5 MOMENTOS CLAVES EN LOS ACOMPAÑAMIENTOS GRUPALES DESDE EL APRENDIZAJE EXPERIENCIAL

LOS 5 MOMENTOS CLAVES EN LOS ACOMPAÑAMIENTOS GRUPALES DESDE EL APRENDIZAJE EXPERIENCIAL

 
Autor: Álvaro D. Cardona M.

Resumen
Un facilitador que acompaña los grupos con orientación en aprendizaje experiencial requiere conocer diferentes factores para obtener resultados favorables asociados a un compromiso de los participantes en el logro de los objetivos propuestos. Estos factores son: Los humanos (participantes y el facilitador), El facilitador debe conocer cuáles son las condiciones para aplicar las técnicas grupales, organización previa de las sesiones y permitir las diferentes formas de evaluar los aprendizajes.

Palabras clave:
Acompañamiento grupal, evaluación, facilitador, participantes, técnicas grupales

Desde hace unos 18 años me he sentido interesado en los procesos grupales porque he tenido la oportunidad de vivenciar junto con otras personas, procesos de cambio personales y de crecimiento en grupo que han despertado una gran fuerza colaborativa.
Los grupos a los que pertenecemos dejan grandes aprendizajes y en muchas ocasiones son motivadores para emprender proyectos inspiradores.
Con el papel fundamental del facilitador movilizamos fuerzas creativas que se despliegan para obtener propósitos que parecían imposibles. El grupo puede ser una vía para la superación de conflictos, y un escenario propicio para el crecimiento, y un aprovechamiento afectivo orientado hacia una  comunicación auténtica y sincera.

Ejercicios outdoor

Ejercicios outdoor

El fenómeno grupal nos acompaña todos los días. En su gran mayoría en grupos de amigos o en procesos de aprendizaje de alguna habilidad (en la empresa, en el estudio) o más escasamente, en procesos más personales (terapia de grupo). Los procesos de aprendizaje no deben confundirse con procesos terapéuticos. No es lo mismo un grupo terapéutico que un grupo que busca un aprendizaje en una tema o desarrollo de habilidades.
Hay una línea muy delgada que se puede traspasar, sin darnos cuenta. Un proceso terapéutico requiere del acompañamiento de profesional de la psicología. Un proceso de aprendizaje, puede ser facilitado por un líder bien entrenado.

En el siguiente texto me referiré a los grupos de orientación constructiva y consciente, centrados en los participantes, antes que en el experto. En el modelo de aprender aprendiendo, con énfasis en la andragogia (aprendizaje de adultos

En este artículo abordaré la estructura clave en cualquier acompañamiento grupal  que tengamos a cargo y esto requiere que tengamos en cuenta estos 5 factores:

  1. ¿Quiénes son los participantes?
  2. ¿Quién es y que hace el facilitador?
  3. ¿Cuáles son las condiciones para aplicar las  técnicas grupales?
  4. ¿Qué debo controlar en la organización del encuentro de aprendizaje? y
  5. ¿Cómo voy a evaluar?

I.     ¿Quiénes son los participantes?

  1. ¿Cuáles son los sectores o dominios donde tienen necesidades de formación los participantes?

Escuchar las necesidades de los participantes en un proceso grupal  permitirá acompañar de una manera más motivante y eficaz para cualquier propósito.
Así como se ha escuchado la opinión de un patrocinador del grupo (si es que lo hay) es necesario unificar con maestría las diferentes perspectivas. Es importante saber si algunos participantes tienen necesidades especiales.

2.¿Asisten voluntariamente o no? ¿Qué los motiva?

Son muchísimas las motivaciones que traen los participantes a un grupo. En las empresas algunos deben simplemente asistir porque es una obligación de la gerencia, otros porque tienen un gran interés en aprender y disfrutar de nuevas experiencias. Cuando son comunidades donde se asiste por voluntad propia, hay mayores posibilidades de encontrar actitudes más colaborativas.

Y durante el proceso:

3.¿Qué estilos de aprendizaje tienen?

En un primer contacto se hace necesario sondear cautelosamente los aprendizajes previos, hablar en un lenguaje integrador de las tres modalidades principales de aprendizaje: Visual, auditivo y kinestésico. Es decir usar imágenes, música, y ejercicios que impliquen el cuerpo en la medida de lo posible.

4.Conocer los que tienen actitud positiva y negativa frente a la formación

Detectar quienes son las personas más participativas en forma constructiva, ayuda a generar nuevos caminos. Y saber quiénes están apáticos, o resistentes también permite al facilitador que pueda involucrarlos en diferentes roles durante el aprendizaje.

5.Opciones para incentivar el cambio en los negativos

Cuando aparecen las resistencias en algunos participantes es importantísimo darles claridades a sus inquietudes, de tal forma que sientan confianza en el proceso.

 
II. ¿Quién es y qué hace el facilitador?
 
 
Un facilitador grupal debe trabajarse en sí mismo primero, habiendo participado en procesos grupales, implicándose, y observándose en diferentes momentos del proceso, identificando que le genera dificultad y que le suscita los aprendizajes gratificantes, placenteros y divertidos o profundos.

El conocimiento sobre un tema no es suficiente para lograr aprendizajes significativos en el grupo. Sabemos que la actitud favorable para acompañar un grupo es fundamental  para crear un clima de empatía y confianza.

Ahora bien, ¿Qué no debe hacer un facilitador? Oriol Amat Salas, ofrece una larga lista de lo que un profesor no debe hacer.

Como dice Stevens, “Hay muchas maneras en que la experiencia de una persona puede no ser respetada”. Las que menciona son: Juzgando, ayudando, señalando deberes y obligaciones y explicando.
Cualquier experiencia que vivencie un participante es válida, así no sea la esperada. Un facilitador también debe frenar el juicio que hagan de los otros.
Ayudar cuando alguien se siente mal o incómodo, no favorece el autoapoyo, la mejor forma de “ayudar” es invitarlo a que se haga responsable y explore su propia experiencia con su darse cuenta. Las personas no tienen por qué disfrutar de una experiencia sólo porque el facilitador lo ve así. No hay respuestas correctas.
Al explicar o interpretar una vivencia nos alejamos de la propia experiencia, y una forma de encarar esto es preguntando sobre la experiencia, no las razones de la experiencia.

Un facilitador debe integrar con mucha habilidad su función orientada al contenido y al proceso. En el contenido es muy importante el orden de presentación de los temas y la preparación. En el proceso fomenta la comunicación abierta y monitorea los “sentires”, controla el tiempo y fomenta la cooperación para el rendimiento del grupo.

III.  ¿Cuáles son las condiciones para aplicar las técnicas?

Como son infinidad de técnicas grupales que se pueden aplicar, en este artículo solamente me referiré a los 5 cuidados que se deben tener en la aplicación de cualquier ejercicio grupal

  1. Cuidar la forma de comunicar las instrucciones en detalle.

Al dar instrucciones poco claras e incluso demasiado viciadas para alcanzar un logro, pueden condicionar la experiencia. Es fundamental ser claro, preciso, directo y breve.

2. Graduar la aplicación de cualquier técnica al contexto

Aunque las técnicas o dispositivos favorecen algunas vivencias, hay que tener el tacto suficiente para saber cuando no se debe aplicar. Por ejemplo aplicar una técnica que deje por fuera a un participante por tener una limitación física, puede generar inconvenientes.

3. Abrir y cerrar gradualmente

Así como abrimos un ejercicio, y abrimos también el mundo sicológico de una persona, debemos saberla conducir a un cierre que permita verbalizar los propios descubrimientos. Es recomendable que un facilitador se percate de quien quedó movilizado emocionalmente para ofrecerle apoyo o remitirlo a un profesional.

4. Dar espacio suficiente a  indagar aprendizajes luego de la experiencia

Un ejercicio vivencial despierta o activa diversas experiencias, algunas desagradables, frustrantes y otras de mayor disfrute. Favorecer el darse cuenta en un espacio de palabra, debe ser lo suficiente para no cortar abruptamente una participación por el cumplimiento de un horario establecido.

5. Observar el lenguaje verbal y no verbal

Diversas reacciones de los participantes luego de un ejercicio nos dan información importante para leer la dinámica o el movimiento grupal que se va presentando en las participaciones y construcciones de grupo.

 
IV.   ¿Qué debo controlar en la organización del encuentro?
 
1.     Prepárese en habilidades para hablar en público
Todo facilitador de grupos debe entrenarse en el manejo de su voz (velocidad, volumen y cambio tonal), pregúntese si sus gestos y posturas frente al público reflejan apertura y motivación. Ser consciente del manejo de la mirada, de la forma de argumentar un discurso.
Por ningún motivo debe gritar con el fin que le obedezcan una instrucción.

2.     Prepare un esquema de ejecución con el contenido, las técnicas y oportunidades de evaluación formativa
Tener un mapa ayuda a moverse con más confianza en los terrenos desconocidos. Es muy importante que se tenga por escrito las actividades, y tiempos que se planean ejecutar. Sin embargo, no se debe perder de vista lo que va pasando en el grupo para hacer las modificaciones acordes al momento. Establezca en que momentos del encuentro va ir preguntando lo aprendido y sintetice al final lo visto durante la sesión.

3.     Prepare los recursos y el lugar de reunión
Llegar antes del encuentro reduce el estrés. Es una oportunidad para poner a punto los recursos que se van a utilizar. Lleve consigo los formatos  u hojas de asistencia. Verificar que funcione el sonido y el uso de videobeam que se va a utilizar. La disposición de las sillas nos habla del tipo de ambiente que se quiere brindar a los participantes. Hay suficiente luz? Hay ausencia de ruido externo?.O es necesario realizar actividades outdoor? (fuera del salón), que factores debería considerar?.

4.     Conozca duración de la actividad, objetivos, número de participantes
Establecer un tiempo límite y comprometerse con los participantes en cumplirlo es una muestra de respeto y responsabilidad con el proceso. Saber y compartir los objetivos al comienzo facilitar el rapport. También se debe conocer el número de participantes para saber la cantidad de recursos que se van a utilizar. Y de igual manera para planear las dinámicas grupales.

5.     Preparar a los participantes
Genere un clima de confianza, teniendo un acercamiento sensible a la cultura, la ética y el género. Fomente la comunicación entre los miembros propiciando la integración y genere preguntas efectivas y propicie las opiniones. Ante las preguntas siempre la honestidad, si estas no son manipulativas.

 
V.  ¿Cómo voy a evaluar?
 
Toda evaluación permite conocer hasta que punto han alcanzado los objetivos y medir la efectividad de los métodos utilizados. Hay 3 momentos de la evaluación: la evaluación diagnóstica o conducta de entrada, la evaluación formativa y la evaluación sumativa. (Ramirez. D.A., Cardona. A.D. 2010)
 

  1. Evalúe durante el proSAM_6641ceso (evaluación formativa) ¿Cuáles son los momentos claves para monitorear lo aprendido y cómo?

El facilitador debe determinar cuáles son los momentos intermedios antes de finalizar la sesión y hacer preguntas o ejercicios prácticos que favorezcan el darse cuenta, sobretodo si son aprendizajes de habilidades interpersonales como la escucha, el autoliderazgo, la coherencia, la pasión y la proactividad.

2. Evalúe el nivel de satisfacción de los aprendices

Esta valoración se refiere a las actitudes favorables o no mientras se va avanzando en el proceso de aprendizaje. Incluso nos lo indica el lenguaje no verbal de los participantes. Esta se da  donde los participantes generalmente evalúan por la simpatía, más que por su efectividad.

3. Evalúe el nivel de aprendizaje de conocimientos y habilidades aprendidas

Esta es una evaluación sobre el SABER, y del SABER HACER. En el primero generalmente se hacen preguntas conceptuales y en el segundo se utilizan simulación de situaciones.

4. Invite a que le evalúen

Regularmente se hace al final del acompañamiento del facilitador. Se les invita a los participantes que califiquen el dominio del tema, habilidades para comunicar conceptos y aplicaciones prácticas, preparación de las sesiones y disponibilidad para responder a diversas consultas.

5. Comunique a nivel grupal los resultados observados

En este paso generalmente se falla, y no se muestran los resultados de los informes que presenta un facilitador del proceso (si es que lo entrega!!). Si acaso llega a los directivos, pero generalmente los directamente implicados no lo conocen.

Para finalizar, mi invitación es que cuando tengas la responsabilidad de dirigir un grupo orientado al aprendizaje experiencial, consideres que debes saber todo lo posible sobre los participantes, investigar ampliamente sobre el tema que vas a abordar y la aplicaciones prácticas, con diferentes ejercicios que trasciendan el intelecto. De mantener un control sobre la preparación de la actividad desde lo más simple hasta lo más complejo. De tener preparados elementos para evaluar el aprendizaje de los participantes. Y finalmente, dedicar todo el tiempo necesario a la preparación de instrumento más importante: TU SENSIBILIDAD HUMANA.

Referencias:

Barceló B.(2003). Crecer en grupo, una aproximación desde el enfoque centrado en la persona. Bilbao: Descleé de Brouwer.

Maturana. H. R., Nisis S.  (1997). Formación Humana y Capacitación. Chile: Dolmen.
 
Organización de las Naciones  Unidas para la Agricultura y la Alimentación. (1998).Manual de consulta para el promotor de grupo. Una guía práctica para la formación de grupos rurales. Roma: Autor.

Ramírez. D.A., Cardona. A.D. (2010). Aprendizaje significativo a través de secuencias didácticas de planeación, ejecución y evaluación en el programa de Psicología. International Journal of Psychological Research, 3(2), 93-108.

Salas, O. A. (1998). Aprender a enseñar. Una visión práctica de la formación de formadores. Barcelona: Gestión 2000.
 
Stevens, J.O. (1993). El darse cuenta, sentir, imaginar, vivenciar. Chile: Cuatro Vientos.

Acerca de Alvaro

Psicólogo Clínico desde el año 1997 en la Universidad San Buenaventura de Medellín y estudios de postgrado en psicología clínica con énfasis en salud mental en la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín 2001. Con experiencia en docencia universitaria de 14 años. Actualmente consultor independiente en coaching personal y Ejecutivo. Terapeuta de orientación Humanista
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