LOS 3 DESAFÍOS PARA DESPERTAR SENTIDO EN TU VIDA Y LA DE OTROS

Te propongo este ejercicio inicial, y hazte estas 3 preguntas:

¿De qué forma puedo cambiar mi situación actual? (Tengo retos en mi vida que me impiden avanzar)

¿Mis diálogos internos generan posibilidades o son un conflicto?   (En mi mundo interior tengo una confusión mental y emocional)

¿Puedo hacer algo mejor?. ¿Hasta cuándo voy a seguir haciendo lo mismo? (Necesito un plan de acción y comprometerme al cambio)

Te mostraré en este post, los 3 peldaños que usamos en nuestro modelo de trabajo y que puedes aplicar en toda situación que tengas.

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El desafío: Toma contacto con tu realidad sentida

¿Qué significa para ti un desafío? Piensa por un momento y escríbelo.

 Yo diría que un reto es toda situación que emerge ante nuestra vida para que pongamos en marcha las capacidades conocidas y desconocidas. Si la situación que tienes es un enigma y un misterio te va a exigir estar preparado o te podrá en un estado de indefensión.

Así tengas un trabajo fijo o un emprendimiento, estás ante un desafío. La competencia, el avance tecnológico con la revolución 4.0, las nuevas generaciones (Millennials) tienen otra manera de procesar la realidad. Lo sabes bien, si tienes más de 40 y trabajas con personas más jóvenes, verás lo difícil que resulta retenerlos en un cargo o empresa. 

En mi labor como maestro de jóvenes que van a incursionar en el mundo laboral pretendo que los desafíos de cada clase sean cada vez más frecuentes.

Con mis consultantes no me detengo con la provocación en sus mentes para que sigan su propio camino y de esta manera puedan afrontar cualquier situación impredecible.

Un desafío es un aprendizaje. ¿Te has preguntado, cómo despiertas tu capacidad de asombro?

Cuando una persona libera el pájaro, se dará cuenta del poder de su libertad. El miedo ha mantenido a muchas personas prisioneras estando en el mismo lugar, en un estancamiento limitante. Es mordaz y alienante !!. Como lo dice Anxo Pérez: “Con la monotonía no se sufre, pero sin el riesgo no se crece”.

Hay en la vida desafíos que dan mucho miedo porque sobrepasan nuestra percepción de lo que creemos que podemos. Esos retos parecen más difíciles de lo que en realidad son. Y uno cuando los afronta se da cuenta que los veía como gigantes aplastantes.

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Hay dos miedos muy relevantes en nuestra vida:

1. A que no nos quieran y

2. A no desarrollar el potencial que tenemos. Este miedo es también conocido como el “Complejo de Jonás”.

Comprendamos hasta ahora que todo desafío genera miedo y por tanto puede generar resistencias. Es decir, formas de evitar la experiencia.

¿Cómo podemos amigarnos con las resistencias? Con el juego, el humor y la curiosidad.

Los terapeutas y profesores sabemos que una experiencia alegre y desprevenida son los mejores momentos que abren puertas a las soluciones. Y si no hay soluciones, al menos puede ampliar tus alternativas y el disfrute de la experiencia.

¿Qué necesitas para afrontar los desafíos? Según mi experiencia necesitamos acción, antes que pensar mucho. Sin embargo, antes de llegar a la acción correcta se requiere una confrontación interna sobre los diálogos que se generan en nuestra mente y las inconsistencias o contradicciones que tenemos con lo que pensamos, sentimos y hablamos.

Para poder conectar con nuestras sensaciones internas se requiere también, seguridad. Al tener un espacio seguro para poder distanciarnos y ver la situación desde afuera. Cuando estamos metidos en un problema no vemos por la nubosidad emocional, es decir, la carga afectiva del miedo.

El sentido del humor lo descubres cuando estás confiado y disfrutas del momento, surge en un encuentro cuando se da la sintonía.

Esa confianza o seguridad si te es muy difícil lograrla por ti mismo, vas a necesitar de una persona externa y mucho mejor si es un coach o terapeuta. Al tener la aceptación de una persona que conoce cómo funciona la naturaleza humana vas a poder ganar más firmeza en tus objetivos y experiencias.

Percatarse del cuerpo y sentir al otro requiere un grado de atención básico de ver lo real, lo que pasa sin contaminaciones cognitivas o emocionales.

Entonces el cuerpo es el primer peldaño para reconocernos capaces. Fritz Perls lo tenia claro: “Suelta la cabeza y vuelve a tus sentidos”.

Una vez conocemos el terreno, es decir nuestro capacidad corporal podremos pasar a un nivel de mayor confianza y es a partir del dialogo.

El dialogo: Es liberador y genera realidades

Y de que te sirve conversar a la hora de hacer un cambio en la vida? Todos sabemos que una conversación tiene una expresión verbal y gestual de un lado y una escucha del otro.

La escucha de los diálogos es la labor fundamental en este momento del proceso.

El dialogo visto en nuestra propuesta despertarsentido, está orientado en 2 direcciones:

1. El dialogo interno está representado por el conflicto interno.  Lo que pensamos siempre está en polaridades. Ya lo ha dicho la terapia Gestalt y las neurociencias, que estamos fraccionados en una parte consciente y una inconsciente, una parte racional y otra emocional.

Al reconocer estos diálogos internos que nos provocamos, podremos integrarlos y para ello lo mejor es un estado de calma y silencio.

Todos sabemos que en nuestra educación hemos escuchado lo que “deberíamos” hacer.

Son tan potentes estos deberías que hasta los usamos para manipular

En otras ocasiones, también vamos a requerir un dialogo con otra persona que nos escuche y a la vez le escuchemos sus experiencias.

2. El  dialogo con otra persona, facilita nuestra catarsis. Y en esos momentos de desahogo podemos escucharnos mejor, y descubrir con el otro la forma en que percibimos las experiencias.

Entre preguntas y respuestas podemos recorrer el mapa cognitivo de la experiencia y asi diferenciar lo que nos corresponde asumir y lo que no.

Hacer explicitas las diferencias nos abre posibilidades, para encontrar un camino de encuentro y de inclusión de lo diverso.

El diálogo y la escucha favorecen el darse cuenta.

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Una vez que hemos establecido conversaciones analíticas y de conexión más humana, estaremos dispuestos a emprender las acciones más acertadas e innovadoras

Veamos este maestro amante de su labor, nos comparte lo que le enseñaron los niños:

La acción: Toda acción correcta da satisfacción en tí y a otros

Tú dirás….Ya reconocí los retos que tengo ahora en mi vida y ya he tenido diálogos con mi cercanos donde he reconocido algunas responsabilidades y todo sigue igual. Qué me está faltando? Tomar acción.

La práctica o la acción es el motor de avance. Es la materialización de los deseos.

No se trata de estar hiperactivo, entretenernos con el hacer. Se trata de darle un sentido a lo que hacemos, y queremos. La industria del entretenimiento sabe que la gente busca satisfacción de muchas maneras divertidas y te mantiene distraído. 

Lograr vivir lo que deseamos es producto de la acción efectiva. La acción no es un acto individual solamente, la acción tiene proyección en un colectivo.

Pequeñas acciones han transformado realidades incómodas. Un compromiso personal repercute en los esfuerzos colectivos.

La perseverancia es la evidencia del compromiso, no del cumplimiento. En el compromiso te entregas todo, en el cumplimiento solamente lo haces por obligación.

Al tener varios fracasos o errores tenemos más experiencia para conocer el camino. Sin tú no tienes interés, ni tienes ánimos de aprender, y sin hacer ningún esfuerzo por avanzar será una señal de todas las corazas que te mantienen en una insatisfacción o frustración.

Leonardo Davinci el genio tuvo muchos fracasos. Veamos que nos comparte Christian Galvéz.

También considero, la no-acción como una acción necesaria. Es decir, la práctica de la meditación, la quietud es una acción silenciosa, contemplativa que alinea nuestro propósito vital.

Veamos en esta historia de Mario Puig, los 3 momentos del proceso que te he mostrado en este artículo acerca de nuestra propuesta de despertarsentido.

Los desafíos: El chico de la historia comienza a sus retos con los chicos de su barrio que le provocan, y la madre le conduce a otros retos entre ellos la lectura. Fue considerado un “tonto” por los compañeros de su clase. Benjamín tuvo la opción de escucharlos a todos y eligió su camino.

El dialogo: El profesor que hace las veces de catalizador, maestro, coach o terapeuta le brindó la confianza y seguridad para que expresara sus ideas y asi confiara en sus propias capacidades.

La acción: Los espacios de oportunidad estaban allí para que actuara y expresara los conocimientos, habilidades y actitudes.

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Los nuevos actos y nuevos desafíos que generen satisfacción en ti y en los demás, serán el mejor legado para cuando ya no estés presente en esta vida.

Luego de recorrer este camino con un consultante llegamos a lo que llamo despertar sentido.

Unimos lo puntos abriendo nuevas posibilidades en la vida personal y en la vida de la empresa.

Juntos hacemos el recorrido hacia el núcleo del Ser,  y sin el cual la vida puede perder el sentido.

Un abrazo,

Álvaro D. Cardona M.